Creo que muy probablemente, no es cuestión de suerte, ni tampoco de casualidad…
Tal vez no te habías parado a pensar que seguramente debe de haber algo en común en aquellos entornos que impulsan a crecer a las personas profesionalmente.
Porque ¡ojo!, no se trata solo de talento.
Si no de seguridad.
De confianza.
De que haya cabida y espacio para equivocarse (como humanos que somos).
Quizás, no se trate de “crecer” solo con aquello que dominamos o sabemos.
Sino de empujarnos a crecer rodeados de aquello y aquellos que nos impulsan mientras lo hacemos.
-Mandos que te escuchan y no sólo exigen.
-Compañeros que te retan, pero no te aplastan.
-Colegas que te dicen esa «verdad» que a veces incomoda.
-Colaboradores que no compiten, sino que caminan a tu lado.
La Inteligencia Emocional no es una habilidad individual, no está hecha para caminar sola.
Se trata de una atmósfera. Una cultura.
Y se nota —mucho— (demasiado) en cómo nos tratamos y relacionamos mientras trabajamos.
Si quieres crecer profesionalmente de una manera genuina, empieza por preguntarte y fijarte en quién te acompaña.
Porque quizás «ahí», esté parte del secreto… 💡
➡️Y tú, dime, ¿¿¿Tienes la fortuna de estar «bien acompañado»??? ¿¿¿Te habías parado a pensar que nuestro “crecimiento” no es cuestión de suerte ni de casualidad???


